Frente a un siniestro, la prioridad inicial debe ser proteger a las personas, evitar que el daño aumente y resguardar la continuidad operacional. Una vez controlada la emergencia, resulta fundamental organizar la información que permitirá demostrar la ocurrencia del evento, sus circunstancias y la cuantía de la pérdida.
Notificar oportunamente
El aviso debe realizarse dentro de los plazos y por los canales establecidos en la póliza, indicando fecha, hora, ubicación, bienes afectados, descripción preliminar y medidas adoptadas. El monto definitivo puede precisarse posteriormente.
Construir un registro de evidencias
Fotografías, videos, informes internos, registros de cámaras, documentos de transporte, partes policiales, informes de Bomberos, comprobantes de mantención y comunicaciones con proveedores pueden ser relevantes. Los bienes dañados no deberían desecharse o repararse sin dejar evidencia, salvo que sea indispensable para proteger la seguridad o evitar un daño mayor.
Respaldar la cuantificación
Facturas, órdenes de compra, inventarios, libros contables, cotizaciones, presupuestos y contratos permiten sustentar la pérdida. En reclamos por paralización también será necesario demostrar el comportamiento histórico del negocio, la reducción de ingresos y los gastos adicionales incurridos.
Centralizar la gestión
Conviene designar un responsable interno que mantenga un registro de documentos enviados, solicitudes recibidas, reuniones, compromisos y fechas relevantes, separando daños materiales, gastos extraordinarios y pérdidas operacionales.
Acompañamiento durante todo el proceso
En Saferall ayudamos a organizar los antecedentes, interpretar las coberturas y defender técnicamente la reclamación desde la notificación hasta su resolución. Nuestra cercanía permite responder oportunamente y adaptar la estrategia a las características de cada caso.