La renovación no debería limitarse a actualizar la prima y mantener las condiciones del período anterior. Durante un año pueden cambiar los activos, el nivel de inventario, los procesos productivos, las ubicaciones, los costos de reconstrucción y la exposición de la empresa.
Valorización de los bienes asegurados
Edificios, instalaciones, maquinaria, equipos, mobiliario y existencias deben declararse utilizando el criterio establecido en la póliza. En inmuebles resulta clave considerar el costo actualizado de reconstrucción, incluyendo materiales, mano de obra, retiro de escombros y otros gastos asociados. Una suma inferior al valor real podría generar infraseguro o prorrateo.
Ubicaciones y actividades declaradas
Nuevas bodegas, ampliaciones, cambios de uso, incorporación de procesos productivos, almacenamiento de materiales peligrosos o modificaciones en la distribución de activos pueden alterar significativamente el riesgo.
Coberturas adicionales, límites y deducibles
Daños por sismo, inundación, rotura de cañerías, fenómenos de la naturaleza, daños eléctricos, explosión, robo posterior al siniestro y remoción de escombros no siempre operan automáticamente o pueden tener condiciones particulares.
Pérdida de beneficios y continuidad operacional
Es necesario estimar cuánto podría tardar la empresa en recuperar su capacidad operacional y revisar si el período de indemnización contempla permisos, reposición de equipos, reconstrucción y recuperación de clientes.
Prevención y planes de emergencia
También conviene revisar las recomendaciones de inspección, los sistemas contra incendio, las mantenciones y las medidas de continuidad operacional.
Más que renovar una póliza
En Saferall acompañamos a cada empresa en la revisión técnica de sus activos, exposiciones y necesidades de continuidad. Construimos una protección coherente con la realidad del negocio y negociamos condiciones y coberturas a la medida, con una asesoría cercana y especializada.